Sienna caminaba de un lado a otro por toda la habitación de Maximiliano, se había puesto la camisa blanca que tenía impregnado ese aroma de macho. El miedo empezaba a apoderarse de ella. Si esa bestia la encontraba ahí, ¿cómo reaccionaría? ¿Enfurecería? ¿La echaría? No quería pasar por la vergüenza de que así fuera, y menos si esa duquesa estaba cerca.Tal vez debió tomar otra recámara, pero sentía tanta rabia de solo pensar que Anel Belmont pasara la noche cogiendo con el rey Lycan.—Estúpida bestia, todo es tu culpa —murmuró para sí misma.Ni siquiera con Karl había sentido tantos celos como con esa sexy bestia. Era ilógico, si su relación de pocos días solo se basaba en amenazas, intentos de asesinato y, sobre todo, coger.Llevó una mano a su cuello, donde tenía esa enorme marca, símbolo de que le pertenecía totalmente a él.— Para despertar a mi loba, debo marcarlo — susurro. Tenía que seducir al lycan de esa bestia para poder marcarlo, pero él mismo lo dijo no sería fácil.******
Última actualización : 2026-06-21 Leer más