Esa mañana, el cielo sobre la residencia de la familia Harrington finalmente volvió a despejarse. Los rayos del sol matutino, que la noche anterior habían permanecido completamente ocultos tras las nubes grises, comenzaron a filtrarse entre las hojas, iluminando el césped aún húmedo por el rocío. Los pájaros cantaban desde las ramas, recibiendo con alegría el nuevo día. Sin embargo, ni un ápice de aquella calidez natural era capaz de alcanzar lo más profundo del corazón de Livia. Durante toda la noche, la mujer apenas había cerrado los ojos. Permaneció sentada al borde de la cama, esperando una respuesta de Damian que nunca llegó. El teléfono que sostenía entre las manos se sentía frío, pero se negaba a dejarlo siquiera por un segundo. Cada vez que la pantalla se iluminaba tenuemente para mostrar una notificación de batería baja, su corazón daba un salto de pánico, esperando que fuera el mensaje o la llamada que tanto ansiaba. Sin embargo, la amarga realidad continuaba golpeándola.
Última atualização : 2026-08-27 Ler mais