El mundo pareció detenerse bajo sus pies, aunque el estruendo de la multitud no cesó ni un instante. Cassy permanecía de pie en el centro de la jaula, desnuda, temblando, con la piel erizada por el frío y la humillación, mirando hacia la tarima elevada con los ojos llenos de lágrimas que no dejaban de brotar, nublándole la visión. No podía creerlo. No quería creerlo. Aquel hombre bajo la máscara, con el micrófono en la mano y la voz que había escuchado desde que era niña, era su padre. La persona que había jurado protegerla, cuidarla y darle seguridad toda su vida estaba allí, observándola desnuda, golpeada y aterrorizada, sin mover un solo dedo, sin mostrar el menor rastro de compasión.-¿Padre...? -susurró ella, con la voz quebrada, apenas un hilo de sonido que se perdió entre el rugido de la gente-. ¿Qué haces...? Soy yo... soy tu hija...Pero él no reaccionó. No bajó la mirada, no dio un paso hacia ella, no detuvo lo que estaba a punto de suceder. Su rostro, parcialmente oculto tr
Última actualización : 2026-08-26 Leer más