Esa noche en casa de Serena, ella no esperaba visitas. Después de un largo día de trabajo, lo único que quería era descansar. Acababa de acostar a Amy, cantándole una suave nana hasta que los ojos de la pequeña se cerraron lentamente. Con una leve sonrisa, le pasó la mano con ternura por la frente antes de apagar la lámpara de noche. Al salir de la habitación, rotando los hombros para aliviar la tensión, el repentino sonido del timbre la hizo detenerse. Frunció el ceño. Era tarde; ¿quién podría estar visitándola a esas horas? Se dirigió hacia la puerta, dudando un instante con los dedos sobre el pomo antes de quitar el seguro y abrir. Era Ryan. Una sonrisa pausada curvó sus labios mientras sus ojos oscuros la recorrían, haciéndole acelerar el pulso. No lo esperaba. Ni ahora, ni así. Entreabrió los labios, dispuesta a preguntarle qué hacía allí, pero antes de que pudiera pronunciar una sola palabra, él le llevó un dedo a la boca, silenciándola. El calor de su tacto le provocó una
Last Updated : 2026-09-21 Read more