Me llamo Abel Flores y soy camionero de larga distancia. En este oficio, cuando uno sale con carga, puede pasarse diez o quince días sin regresar a casa. Uno come, toma y hace de todo en el tráiler, y con el tiempo las ganas se van acumulando.Aguantarse lo deja a uno deshecho, y ni tiempo queda para darse una alivianadita por su cuenta.Ese día venía haciendo un viaje largo por la sierra y, a mitad del camino, me encontré con una pareja de jóvenes.Estaban parados en plena carretera, haciéndome señas para que me detuviera. Por esa zona hay bastante gente que pide aventón; ya me había pasado varias veces. Pero casi siempre eran mujeres demasiado maquilladas y arregladas; se notaba que eran trabajadoras nocturnas.En estos viajes yo apenas saco un dinerito, y ellas, con solo abrir las piernas, ya ganan lo mismo o hasta más. Pero esta pareja sí parecía estar de viaje de verdad; seguro les pasó algo y por eso pedían aventón. Me detuve junto a ellos y bajé la ventanilla.La mujer se asomó
اقرأ المزيد