NARRADO POR BIANCA SERNAcuando la calma que nos había envuelto durante horas comenzó a resquebrajarse, reemplazada poco a poco por la certeza incómoda de que el mundo afuera de ese rincón apartado seguía esperando, intacto, con todas sus complicaciones.No quería moverme de ahí, solo deseaba quedarme un rato más en esa especie de tregua silenciosa, donde no existían juntas directivas ni portales financieros, solo el peso tranquilo de su brazo y la certeza recién descubierta de que lo que sentíamos no había sido, después de todo, una simple reacción del momento.Pero en algún rincón de mi cabeza ya empezaba a filtrarse la conciencia de que, en poco tiempo, tendríamos que volver a ser las personas que el escándalo, la prensa y su estricta dinastia esperaban que fuéramos.Ezra seguía cerca, con esa quietud que no le conocía, sin la visión analítica de siempre, sin ningún cálculo detrás de la mirada. Por un instante me pregunté si él también sentía lo mismo, esa resistencia muda a dejar
Última actualización : 2026-08-11 Leer más