—¡Elisa!Bruno, que seguía apoyado en Héctor, también la vio. Cuando se dio cuenta de que estaba a punto de irse, bajó la mirada con evidente decepción.Temiendo que Elisa se marchara, Héctor volvió a llamarla un par de veces.A Elisa no le quedó más remedio que acercarse con Marta para saludarlos.Héctor decidió hacerles el favor completo y acercó a Bruno hasta donde estaba Elisa.—Todavía tengo algo importante que atender, ya que ustedes van para el mismo lado, ¿por qué no lo llevas a casa?Elisa sostuvo a Bruno por instinto.El fuerte olor a alcohol que desprendía dejaba claro que había bebido bastante, aunque ella no sabía cuánto.Raquel, que estaba a un lado, dio un pisotón de rabia.—Si Héctor tiene algo que hacer, yo puedo llevar a Bruno a casa.Héctor sabía perfectamente que ella no iba a darse por vencida, así que la tomó del brazo y se la llevó.—Ya déjalo, ¿de verdad no te das cuenta de lo incómodo que se pone Bruno contigo?Sin darle oportunidad de protestar, la metió en su
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