—¿Quieres que yo pague tu helado? —preguntó, haciendo especial énfasis en la palabra "tu".Selene puso los ojos en blanco.—Obvio. ¿Acaso no me trajiste tú hasta aquí? —replicó, haciendo que los ojos de Dominic se abrieran de par en par.—Literalmente fuiste tú quien me arrastró hasta este lugar —respondió, cruzándose de brazos.—Entonces, ¿me estás diciendo que no puedes invitarle un helado a una dama? —frunció el ceño.—No es eso... —dijo él, llevándose una mano a la cara.—¿Entonces qué es? —insistió ella, fingiendo molestia.—Está bien, está bien...Murmuró mientras sacaba su tarjeta de crédito y se la entregaba al vendedor.—¿Y tú? ¿No vas a pedir uno? —preguntó Selene sin darle tiempo a responder—. Señor, sírvale el sabor que él prefiera.El vendedor miró a Dominic para confirmar si realmente quería uno.Dominic suspiró.—Deme el mismo sabor que ella.El hombre preparó su helado, pasó la tarjeta y se la devolvió.Selene lo tomó del brazo y lo llevó hasta un banco donde ambos se
Última atualização : 2026-06-27 Ler mais