Sky sintió primero el calor, un cosquilleo tibio que se deslizaba por su espalda, lento, paciente, siguiendo líneas que parecían arder y calmar al mismo tiempo, y tardó unos segundos en darse cuenta de que no era la poción, ni un efecto tardío de la magia, sino unos dedos largos y cuidadosos recorriendo su piel.Se movió apenas, respirando hondo, y la sábana se ajustó a sus caderas, la caricia continuó, ascendiendo por la columna, curvándose hacia sus omóplatos, siguiendo un patrón que reconoció demasiado bien.Sus alas.Desde que había aprendido a guardarlas dentro de sí, un tatuaje oscuro, hecho de filigranas de sombra y tinta, quedaba marcado en su espalda cada vez que las retraía, las líneas delineaban las membranas, el nacimiento de los huesos, las uniones delicadas que sostenían su vuelo, era como llevar el recuerdo de sus alas grabado sobre la piel y ahora los dedos de Jano estaban siguiendo cada trazo.—Estás despierta. —murmuró el menor de los alfas, apenas notando la forma e
Última atualização : 2026-09-14 Ler mais