Victoria bajó las escaleras junto a Adrián con una lentitud que todavía la incomodaba.Él caminaba a su lado, atento a cada paso, sin tomarla del brazo porque había aprendido a no imponer ayuda donde ella no la pedía, aunque permanecía tan cerca que a Victoria le bastaba extender una mano para sostenerse. Aún se sentía débil, pero esa mañana había decidido bajar por sí misma. Después de una noche entera en aquella habitación, después de despertar junto a Adrián y de besarlo con una confianza que todavía le daba pudor reconocer, necesitaba enfrentarse al día de pie.En el salón principal, el personal ya estaba reunido.La cocinera, el mayordomo, dos ayudantes, los choferes, jardineros y varios empleados de seguridad aguardaban en silencio. Todos parecían tensos, pendientes no solo de Adrián, sino también de Victoria. La noticia del divorcio había convertido la mansión en un territorio incómodo, y aunque nadie se atrevía a mirar demasiado, era evidente que todos sabían más de lo que dec
Última atualização : 2026-08-11 Ler mais