Cuando Victoria regresó a casa, la residencia continuaba fría y vacía.Esta vez, Adrián fue quien inició la conversación.—Mañana es la gala benéfica del hospital. Seguramente lo recuerdas. No olvides que debes acompañarme.Desde que Fernanda había sido hospitalizada, Adrián se había convertido en uno de los principales benefactores del centro médico. Sin importar cuánto trabajo tuviera, cada año organizaba aquella gala para recaudar fondos destinados al hospital.—Asistiré.Como esposa legal de Adrián, no tenía otra opción que aceptar. A la noche siguiente, Victoria entró en el salón tomada del brazo de su esposo. Desde el exterior, cualquiera habría pensado que eran un matrimonio elegante y estable.Adrián llevaba un traje negro, impecable como siempre. Victoria había elegido un vestido azul sencillo y formal, apropiado sin resultar llamativo.Desde hacía tiempo había aprendido a integrarse sin destacar demasiado, procurando no eclipsar la presencia de la familia Montenegro.—Señor
Última actualización : 2026-06-24 Leer más