ELENAJax no dio el brazo a torcer.—¿De qué quieres hablar con él?Eso hizo que Christian me mirara. Aparté la vista, concentrándome en esta conversación tan rara en lugar de en la mirada de Christian, que me quemaba un agujero en la nuca. Todavía tenía la cabeza puesta en la noche anterior, así que lo último que necesitaba era manejar a Jax y a Christian al mismo tiempo, en la misma mañana, con la misma piel demasiado sensible.—Ya vas a ver.—Jax.—La dirección, Elena. Ya estoy en camino. O me lo pones fácil, o empiezo a tocar timbre en cada portón exagerado de Long Island hasta que alguien reconozca tu cara de internet —repitió, y hablaba en serio.Me apreté el puente de la nariz y miré hacia la cocina. Christian seguía apoyado contra la barra, café en mano, observándome con esa expresión indescifrable que me erizaba la piel.Davis y Shane, que yo sabía perfectamente que estaban escuchando aunque fingieran lo contrario. Me di vuelta un poco y bajé la voz.—Bien. Te la mando por me
Última atualização : 2026-08-31 Ler mais