SERA—¿Estás bien, Sera? —preguntó Zara, preocupada. Asentí, pero era mentira; dejé de estar bien en el preciso momento en que me habló de la guerra, hace apenas unos minutos durante el desayuno. Ahora mi mente no podía dejar de dar vueltas pensando si Damian y el resto de la familia se encontraban bien. Por fin me detuve frente a la puerta y me giré hacia Zara, que aún tenía el gesto lleno de angustia.—¿De qué es la guerra? —pregunté, y ella suspiró.—No sé mucho, pero sé que está involucrado Vincenzo —dijo. Asentí; esa información no me aclaraba nada.—¿Y por qué no estás con ellos? —le pregunté, y ella tragó saliva.—Él quería que me quedara aquí contigo.Nos quedamos mirando un segundo antes de que yo asintiera.—Cuídate, Zara —susurré y cerré la puerta, pero apenas unos segundos después, alguien tocó.—¿Zara?—¿Puedo pasar? —preguntó, y yo fruncí el ceño. ¿Acaso no tenía su propia habitación? Contrariada, abrí la puerta.—¿También vas a controlar mi tiempo a solas? —pregunté sec
Last Updated : 2026-09-25 Read more