Rim, rim, rim.El sonido insistente de la alarma atraviesa mi sueño y frunzo el ceño sin abrir los ojos.—Amaya... apaga la alarma.Mi voz sale ronca mientras me acomodo mejor entre las sábanas.—Después de esta semana me merezco dormir un poco más.Espero escucharla protestar, decirme que voy a llegar tarde o recordarme que fui yo quien programó la alarma.Pero la única respuesta es el sonido insistente que continúa llenando la habitación.Rim, rim, rim.—Amaya...Abro los ojos y el recuerdo me golpea de inmediato: La nueva casa y el acuerdo que ambos consideramos la opción más lógica una vez salimos de la mansión, el de dormir en habitaciones separadas.Aquí ya no hay familiares, empleados curiosos ni apariencias que mantener. Hasta el momento solo estamos nosotros.Con un suspiro estiro la mano para apagar la alarma y mi mirada se detiene, casi por inercia, en el lado vacío de la cama.Increíble.La decisión fue mía también. Sé perfectamente por qué dejamos de compartir habitación
Last Updated : 2026-07-15 Read more