Esperaba que se rompiera, que le suplicara que no fuera. Pero Cassandra solo cerró los ojos, respiró hondo y, al abrir los ojos, sosteniéndole la mirada, se plantó firme. Le puso las manos sobre el pecho, apretando la tela de su camisa. —Hazlo —le dijo, con una firmeza que a él mismo le costó procesar—. Ve y acaba con esto de una vez por todas. No dejes que se acerquen a nuestro hijo. Pero prométeme una cosa, Sebastian... vas a volver a cruzar esa puerta. Sebastian la atrajo hacia sí y la besó con una mezcla de desesperación y urgencia, sin palabras, antes de soltarla. —Volveré. Te lo juro. Media hora después, un auto cruzó la seguridad de la propiedad. Jordan y Samantha llegaron escoltados por dos camionetas de refuerzo. Samantha corrió a encerrarse con Cassandra, mientras Sebastian y su equipo táctico salían hacia la oscuridad de la carretera. A kilómetros de ahí, el convoy se detuvo en el perímetro del almacén. El edificio era una mole de sombra y silencio. Con señas mudas, l
Last Updated : 2026-08-31 Read more