Seis años después...El sol brillante de la Riviera Maya se reflejaba en las aguas cristalinas del Caribe mexicano.En la zona más exclusiva y privada de la playa, bajo una lujosa cabaña de madera y cortinas de lino blanco, Emma descansaba en una tumbona.Llevaba unas gafas de sol y un elegante traje de baño enterizo, luciendo más radiante que nunca.Nicolás, vestido con una camisa de lino abierta y pantalones cortos, se acercó a ella y le ofreció un cóctel tropical.—¿Te he dicho hoy lo mucho que te amo, señora Altamirano? —le preguntó Nicolás, sentándose en el borde de su tumbona, acariciando sus piernas descubiertas.—Creo que me lo dijiste a las seis de la mañana, de una forma muy... persuasiva —rio Emma, aceptando la bebida y dándole un beso en los labios—. Mira eso, Nicolás. No puedo creer lo rápido que pasa el tiempo.A pocos metros, en la orilla del mar, los gemelos de seis años construían un inmenso castillo de arena.A su lado, con una tabla de surf bajo el brazo, estaba Leo
Última actualización : 2026-08-25 Leer más