El primer día, Isaac me condujo hacia el bosque sin decir demasiado. Caminamos durante un buen rato, siguiendo un sendero que se estrechaba a medida que nos alejábamos de los caminos que conocía. No parecía preocupado por nuestra dirección ni por el tiempo que tardaríamos en llegar a nuestro destino. De vez en cuando, apartaba alguna rama para dejarme pasar o me ofrecía la mano cuando el terreno se volvía irregular, pero, fuera de eso, guardaba silencio.Yo tampoco tenía muchas preguntas que hacerle.En algún momento, cuando los árboles se volvieron más densos y la luz del sol apenas lograba filtrarse entre las copas, Isaac se detuvo. Me soltó la mano, dio unos pasos hacia un claro y, sin previo aviso, se transformó delante de mí.Su cuerpo cambió ante mis ojos. En cuestión de segundos, donde antes había un hombre se alzaba un enorme lobo.Lo observé sin moverme.Parpadeé una vez. Después, otra.Eso fue todo.No grité, no retrocedí ni busqué desesperadamente un árbol detrás del cual e
Terakhir Diperbarui : 2026-10-17 Baca selengkapnya