Durante los primeros días, recorrí los pasillos permitidos sin demasiado interés después de que el lobo se marchara de la habitación sin palabras.Yo abría alguna puerta, observaba las habitaciones vacías y continuaba caminando cuando nada llamaba mi atención. A veces me sentaba junto a una ventana para mirar el exterior, aunque el paisaje terminaba por aburrirme después de unos minutos.La mayoría de las habitaciones parecían destinadas a guardar muebles, recibir. Algunas estaban cerradas, y no tenía ninguna intención de averiguar si el lobo consideraría una ofensa que intentara entrar en ellas.No me interesaba tanto.Sin embargo, al tercer día encontré algo que despertó mi curiosidad.Una biblioteca.No era una habitación pequeña con unos cuantos estantes, como los que había visto en el edificio de Isaac. Era una estancia enorme, con paredes cubiertas de libros desde el suelo hasta casi tocar el techo. Había estanterías de madera oscura, algunas tan altas que necesitaban pequeñas
Última actualización : 2026-10-22 Leer más