Ese día, acompañé a Nicolás a su nuevo colegio. Javier también iba, así que accedimos al deseo de Nicolás de ir los tres juntos.Nicolás nos agarraba con fuerza de la mano a Javier y a mí. Caminamos juntos para acompañarle a conocer a su profesora.—Buenos días, Nicolás —saludó una de las profesoras de Nicolás, y luego me miró con una sonrisa amable. Sin embargo, cuando directed la mirada hacia Javier, su expresión cambió de repente.Ah, no me extraña que a Nicolás no le cayera bien, porque la forma en que esta mujer miraba a Javier era muy diferente. Había un destello de añoranza implícito en esa mirada, como si llevara mucho tiempo anhelando a Javier.—Buenos días, señor Javier —volvió a saludar. Aunque yo estaba allí de pie a su lado, &
Última actualización : 2026-08-28 Leer más