Al día siguiente, ya me había decidido a tener relaciones sexuales con Adriana. Exhalé lentamente, contemplando el reflejo de mi propio cuerpo en el espejo. Un cuerpo que, por desgracia, siempre se veía envuelto en el deseo de tocar a Camila con ternura, pero con exigencia. Y esta noche, estas manos, este cuerpo, se verán obligados a unirse al cuerpo de Adriana. —No pasa nada, al fin y al cabo me voy a casar con ella, ¿no? Y quizá así pueda olvidar mi loca pasión por Camila —dije en voz baja, intentando reforzar mi vacilante convicción. Caminé con paso firme hacia la salida. Adriana me pidió que fuera directamente a uno de los lujosos hoteles que había reservado en privado. Sin embargo, nada más salir de la habitación, mis pasos se detuvieron de golpe. Me crucé con Camila
Última atualização : 2026-07-25 Ler mais