Capítulo 4 —¿Esto es una broma de mal gusto o qué clase de juego es este? —espetó Amara, con el corazón latiéndole desbocado contra las costillas.Al otro lado de la línea, la voz se deslizó con una calma magnética, casi divertida:—No es ninguna broma, hermosa Amara. Lo viejo se va dando paso a lo nuevo. Estoy afuera de tu casa. Solo asómate a la ventana y me verás. Estoy aquí abajo esperándote.Antes de que pudiera replicar, la línea quedó en silencio.Con las manos aún frías y el pulso acelerado, se apresuró hacia la ventana y corrió las cortinas que daban a la avenida principal.Efectivamente, la luz artificial reflejó un vehículo de gama alta estacionado frente al edificio. No se visualizaba su rostro, pero un hombre alto, miraba en dirección a la ventana con el teléfono en la oreja.Esa imagen le era familiar, su postura le removió sus recuerdos, había algo en él... Su pulso se disparó de forma descontrolada y el aliento se le atascó en la garganta cuando el misterioso interlo
Última atualização : 2026-07-13 Ler mais