Ese día, la sala del tribunal estaba sumida en un silencio pesado. Damian, Chiara, Nico, Isabella y Catherine permanecían sentados en el banquillo de los acusados, vestidos con uniformes de prisión y con las manos esposadas.Ya no había lujos, apellidos de familias poderosas ni influencias capaces de protegerlos de las consecuencias de sus propios actos.Al otro lado de la sala, Matteo estaba sentado junto a Elena, Riccardo, Beatrice y algunos otros miembros de la familia.Lorenzo también estaba allí, sentado un poco apartado con la cabeza inclinada. Su mirada se desviaba hacia Matteo de vez en cuando, pero el hombre ni siquiera volteaba a verlo. Desde que había entrado a la sala, la atención de Matteo permanecía fija al frente, como si no hubiera nada más importante que pudiera apartar su mente de aquello.El juez volvió a leer la lista de delitos cometidos por los cinco acusados. El secuestro, la conspiración, el fraude, la extorsión y los actos que habían provocado la desaparición
Última actualización : 2026-09-16 Leer más