LOGINAquella noche, el hotel Carloforte parecía mucho más ocupado de lo habitual. Los trabajadores todavía iban y venían por el vestíbulo principal, revisando la decoración, la disposición de las mesas, la iluminación y los distintos preparativos para la inauguración oficial del día siguiente. Matteo permanecía de pie en medio del vestíbulo, con ambas manos dentro de los bolsillos de su pantalón, observándolo todo con una mirada penetrante.Había revisado varias partes del hotel desde la tarde. Ni un solo detalle había escapado a su atención. Sin embargo, había una cosa que llevaba un rato haciéndolo fruncir el ceño.Zayne. El hombre estaba ocupado llevando a varias personas al interior del hotel. Había un estilista, un maquillador profesional e incluso varias personas cargando una fila de vestidos dentro de fundas especiales.Matteo observó todo aquello durante un buen rato antes de finalmente acercarse."¿Para qué es todo esto?"Zayne se volvió. En lugar de responder, soltó una pequeña r
Alessia observó a Zayne, quien ahora estaba agachado frente a Layla. En poco tiempo, el hombre había conseguido hacer reír a la pequeña. Mientras tanto, Luca permanecía de pie no muy lejos de ellos, con los brazos cruzados sobre el pecho.Cuando Zayne dijo algo que hizo que Layla riera aún más fuerte, las comisuras de los labios de Luca también se elevaron. Sin embargo, en cuanto se dio cuenta de que Alessia lo estaba observando, volvió a adoptar una expresión seria y apartó la mirada, como si no hubiera ocurrido nada.Alessia sonrió ligeramente al ver el comportamiento de su hijo. Después de su conversación anterior, Zayne ya había comprendido que aquellos dos niños eran hijos de Matteo. El hombre también entendía la razón por la que Alessia había decidido esconderse durante todo ese tiempo.Zayne se puso de pie mientras se sacudía las manos y luego miró a Alessia con una expresión que de repente parecía llena de planes."Tengo una idea."Alessia arqueó una ceja. Al ver la expresión
Al ver la expresión difícil de descifrar de Zayne, Matteo simplemente pensó que el hombre estaba jugando con él. Soltó un breve suspiro, volvió a apartar la mirada y tomó el teléfono que había dejado sobre el sofá."No tengo tiempo para este tipo de juegos."Zayne permaneció de pie en su sitio, sosteniendo la carta. Miró a Matteo durante unos segundos antes de bajar la mirada hacia el papel que tenía en las manos y volver a leer la parte inferior. Allí había una dirección que lo hizo quedarse en silencio durante unos instantes más. Resultaba ser la dirección de una floristería en Carloforte.Se acarició la barbilla mientras fruncía el ceño. Si quien había enviado aquella carta realmente era Alessia, ¿por qué la había enviado mediante una paloma? ¿Por qué no había un nombre completo ni alguna otra explicación que pudiera confirmar que la mujer detrás de aquella carta era realmente la persona que habían estado buscando durante seis años?Zayne volvió a doblar la carta con cuidado. No qu
La habitación se encontraba en uno de los pisos superiores del hotel. Era lo bastante amplia para albergar a varias personas al mismo tiempo, pero aquella noche solo Matteo y Zayne estaban dentro.Matteo estaba sentado en uno de los sofás, con el cuerpo ligeramente recostado y los ojos fijos en la pantalla de su teléfono. Sus dedos se movían de vez en cuando mientras leía los informes que llegaban de la oficina central, aunque su rostro permanecía tan inexpresivo como de costumbre.No muy lejos de él, Zayne también estaba ocupado con su propio teléfono, revisando varios mensajes que aún no había tenido oportunidad de responder.Alessandro, por su parte, estaba atendiendo algunos asuntos fuera del hotel y había dicho que regresaría cuando terminara. Por eso, durante un rato, lo único que se escuchaba entre ellos era el sonido de sus dedos golpeando las pantallas de sus teléfonos.Zayne finalmente levantó la cabeza después de terminar de responder un mensaje. Miró a Matteo, que seguía c
La noche estaba cada vez más avanzada cuando Alessia finalmente regresó a la florería. Durante todo el trayecto, llevó a Layla en un brazo y a Luca en el otro, aunque ambos niños le habían dicho varias veces que podían caminar solos.En cuanto llegaron frente a la tienda, Alessia bajó a los dos con cuidado antes de abrir la puerta y encender las luces.Layla entró primero, mientras Luca se quedó junto a su madre. El niño observó atentamente el rostro de Alessia, como si hubiera estado guardando desde hacía rato una pregunta que quería hacerle.Alessia todavía no podía creer que el nuevo hotel al que habían ido a entregar las flores perteneciera a Matteo."Mamá", llamó Luca.Alessia volvió en sí y se giró para ver que su hijo seguía de pie en el mismo lugar."¿Sí, cariño?"Luca se acercó unos pasos. Su mirada permaneció fija en el rostro de su madre, como si intentara encontrar una respuesta en una expresión que nunca antes había visto."¿Por qué llamaste a ese hombre hace un rato?"Al
"¡Matteo!"El grito de Alessia fue lo bastante fuerte como para resonar por todo el vestíbulo del hotel. Matteo, que ya se había alejado varios pasos del lugar, se detuvo de repente, mientras algunas personas que caminaban detrás de él también frenaban sus pasos.Durante unos segundos, Matteo no se movió. La voz de aquella mujer le resultaba extrañamente familiar. Su mirada se desplazó hacia atrás, buscando la fuente que había pronunciado su nombre.Sin embargo, antes de que pudiera ver con claridad, Valeria se apresuró a colocarse frente a él."Señor Matteo, discúlpeme."Valeria se plantó justo entre Matteo y el vestíbulo. Esbozó la sonrisa más dulce que podía ofrecerle y luego se acomodó el cabello con un pequeño movimiento antes de inclinar la cabeza."Acabo de echar a unos alborotadores. Estaban causando problemas y entorpeciendo el trabajo del personal."Su tono se volvió más suave y ligeramente mimado al hablar con Matteo. Incluso avanzó medio paso hacia él, como si quisiera ase







