Dimitri Korovin—¿Hola? —la voz de Luna llegó a través del auricular tras un leve y pesado suspiro del otro lado de la línea. Se la escuchaba notablemente incómoda, distante.—Oh, hola, Luna... —respondí, aclarando mi garganta para sonar lo más sincero posible—. ¿Cómo estás, preciosa?Su voz, incluso con esa barrera de hielo, era la mejor medicina para quitarme el estrés del cuartel.—Hola, Dimitri... Estoy un poco cansada por el trabajo en el bufete, para ser honesta —contestó, manteniendo esa distancia analítica que tanto la caracterizaba—. ¿Cómo estás tú, guapetón?—Un poco agobiado por los casos de la agencia, como de costumbre... —me tomé un momento de silencio, respirando hondo antes de continuar con lo que verdaderamente importaba—. ¿Sabes una cosa, Luna? Siento mucho haberte hecho sentir incómoda o presionada durante nuestra segunda cita en mi casa. Creo que fui un absoluto estúpido y que no supe cómo tratarte de la forma adecuada y respetuosa que mereces. No quiero por nada d
Last Updated : 2026-10-10 Read more