El pabellón principal de la residencia Valenti desbordaba opulencia. La élite de Nueva York se congregaba entre copas de cristal, trajes a medida y la expectativa de la gran carrera de caballos de la tarde. Sin embargo, para Elena, el aire se había vuelto irrespirable. La presencia de su padre, Leonardo, caminando por el lugar como un invitado de honor mientras sostenía la vida de su madre en un hilo, le provocaba una angustia voraz.Alessandro regresó a su lado, sosteniendo dos copas de champán. Al notar la mirada de su esposa fija en la entrada, siguió la dirección de sus ojos y divisó a Leonardo y a Beatriz. El magnate apretó el cristal con firmeza, recordando la extraña interacción entre ellos días atrás en el hospital.—Si no quieres tenerlos cerca, ordeno que los escolten fuera ahora mismo —le susurró Alessandro al oído, apoyando una mano firme sobre la curvatura de su espalda.La calidez del toque de Alessandro provocó una descarga eléctrica en la piel de Elena. Saber que su es
Huling Na-update : 2026-08-21 Magbasa pa