Valeria quedó ligeramente sorprendida.Creyó que, después de todo lo ocurrido, no volvería a verlos en mucho tiempo. Sin embargo, ahí estaban otra vez, apareciendo justo cuando estaba viviendo uno de los momentos más felices de su vida, como si el destino insistiera en ponerlos frente a ella para recordarle un pasado que llevaba demasiado tiempo intentando dejar atrás.Compartían la misma sangre, eso jamás cambiaría, pero el verdadero significado de la palabra familia había dejado de pertenecerles hacía mucho tiempo. Después de tantos años de desprecios, humillaciones y abandono, Valeria dejó de esperar una caricia, una palabra de orgullo o un gesto de cariño por parte de ellos. Aquella necesidad murió el mismo día en que comprendió que el amor no siempre provenía de la sangre.Lo descubrió en los Costello, en unos abuelos que la recibieron como una hija, en unos suegros que jamás la hicieron sentir una extraña, en unos cuñados que, a su manera, la habían integrado a su vida. Y, sobre
Última actualización : 2026-10-04 Leer más