Valeria comenzaba a sentirse agotada de sonreír y conversar con tantas personas. Agradecía sinceramente el cariño, las felicitaciones y las palabras de admiración que había recibido durante toda la noche, pero incluso ella tenía un límite. Después de tantas horas rodeada de invitados, empresarios y conocidos de la familia, necesitaba unos minutos de tranquilidad para recuperar el aliento. Sobre todo porque, desde su encuentro con aquel hombre de ojos azules, una incómoda sensación no había dejado de rondarle la cabeza. Era una inquietud difícil de explicar, una advertencia silenciosa que su instinto se negaba a ignorar, por más que intentara convencerse de que no tenía motivos para preocuparse.Con la excusa de ir al tocador para refrescarse un poco, se disculpó con Marisela y Vanessa. Su amiga, que había comenzado a notar su expresión distraída, se ofreció inmediatamente a acompañarla, pero Valeria negó suavemente con la cabeza y le dedicó una pequeña sonrisa.—Quédate con Marisela.
Last Updated : 2026-10-10 Read more