CAPÍTULO 40Los cuernos sonaron al romper el alba. No fue un aviso lejano, ni un toque de corneta perdido en la neblina para infundir miedo o tantear el terreno. Fue un sonido seco, profesional, rítmico y repetido hasta la saciedad: el latido de un ejército que había decidido dejar de esperar, de especular y de negociar. Las fuerzas del General Thane golpearon el muro este de Bluehound con una ferocidad calculada, desplegando escaleras de asedio de hierro forjado, descargas masivas de flechas incendiarias y el tipo de disciplina táctica que no se improvisa de la noche a la mañana. No había caos en sus filas. Había pura intención geométrica. Había ensayos previos bajo la lluvia, marchas nocturnas y una mano invisible al mando que sabía exactamente dónde estaban los puntos débiles de la piedra, las corrientes de aire y las rotaciones de nuestros centinelas.Dentro de las murallas, Bluehound respondió como pudo, obligado a coser una defensa sobre la marcha. Las alarmas corrieron por los
Last Updated : 2026-09-25 Read more