Y todo aquello... toda esa muerte, todo ese dolor insoportable, no había sido más que una maniobra de distracción en un tablero de ajedrez político. Me quedé de pie frente a él, completamente inmóvil. No grité. No levanté la mano para golpearlo. No solté amenazas vacías. Me limité a mirarlo a los ojos, escuchando la podredumbre de sus palabras hasta el final, dejando que la rabia se transformara dentro de mí en un acero frío y afilado. —¿Por qué confesar todo esto ahora? —pregunté cuando se calló, manteniendo la voz en un tono extrañamente pausado, casi clínico. —¿Qué esperas ganar revelando la trama? El consejero soltó una carcajada breve, un sonido seco que le provocó un gesto de dolor en el labio roto. —Porque ya no tiene ningún sentido mentir, Eloísa —contestó, pronunciando mi nombre con una lentitud provocadora. —El plan en la frontera ha fracasado, sí. Thane está muerto y yo estoy en cadenas. Pero quiero que sepas exactamente lo que has detenido... y, sobre todo, quiero que
آخر تحديث : 2026-10-11 اقرأ المزيد