CAPÍTULO 59: Un refugio antes de la tormenta Lorenzo En la parte oeste de la mansión, el ambiente dentro de nuestro salón privado era sofocante. Frente a mí se encontraban mi madre, Janet, mi padre, Vittorio, y mi hermano menor, Lucca. Estaba hirviendo por dentro; la frialdad y el desprecio con los que mi madre se había comportado durante las últimas horas habían rebasado todos los límites tolerables. —¡Madre, de verdad no entiendo tu maldita actitud! —estallé, encarándola con los puños apretados mientras mi padre y Lucca asentían a mi lado—. Primero, la forma tan ruin en la que tratas a la mujer de mi vida, ¡a Laurent! Y segundo, esas muecas de asco que hiciste cuando Nicolás salvó a Chiara... Es una chica dulce, maltratada y humillada. ¡¿Qué diablos te ocurre?! —¡Es tu culpa! —rugió Janet, poniéndose de pie con los ojos inyectados en ira—. ¡Tú debías casarte con la mujer que yo elegí para ti, una mujer de nuestro estatus! Esa niña con la que te obsesionaste en Nueva York no
Última actualización : 2026-08-30 Leer más