CAPÍTULO 24: Mi promesa en el olivo Nicolás Al salir al jardín trasero, mis pasos se ralentizaron de manera instintiva. Me detuve a unos metros de ella, conteniendo el aliento. Podría observarla de esa manera durante el resto de mis días y jamás me cansaría. Isabella brillaba con una calidez tan pura que, al mirarla, sentía cómo ese brillo inundaba cada rincón de mi pecho, barriendo la oscuridad que solía gobernarme. Yo, el Capo de Capos, el implacable Capo de la 'Ndrangheta, aquel ante quien hombres poderosos temblaban de terror, me había enamorado de ella hasta los huesos. Y sabía, con una certeza casi aterradora, que no había vuelta atrás. Si Isabella decidía no darme una oportunidad, no habría ninguna otra mujer en mi vida; simplemente porque no existía nadie más para mí. Ella era mi principio y mi fin, mi mayor debilidad y, al mismo tiempo, mi fuerza más absoluta. Si alguien se atrevía a dañar un solo cabello, juro por mi sangre que el mundo entero ardería. La necesitaba pa
Last Updated : 2026-08-08 Read more