—¿Estás seguro de que este paso no nos dejará sin retorno, hermano? —susurró Matteo a través de la rendija de la puerta principal, que permanecía abierta apenas unos centímetros, rompiendo el espeso silencio de la noche.Elena estaba justo en el umbral de la luz de la lámpara de noche, mirando a su hermano con una mirada endurecida como el acero. El reflejo del cuerpo de Alessandro, tendido débilmente sobre la cama de terciopelo, se proyectaba en sus retinas; estaba cubierto por una manta gruesa que ocultaba la herida de bala en su hombro izquierdo.—Ya no hay vuelta atrás, Matteo —respondió Elena con un tono bajo, pero cargado de una determinación absoluta. Su voz rozó suavemente las frías paredes del pasillo—. Mi propio marido eligió este camino de destrucción desde el primer día que encadenó mi libertad. Ahora, termina tu misión en la planta baja antes de que recupere el sentido.—Nuestras tropas ya han tomado todo el sector del pasillo principal, y el puesto de mando está totalmen
Última actualización : 2026-10-04 Leer más