La noche había caído completamente sobre el cuartel.El viento golpeaba suavemente las ventanas del pequeño hospital improvisado, produciendo un sonido bajo y constante, como un susurro inquietante que recorría los pasillos silenciosos. Afuera, el cielo estaba cubierto de nubes oscuras, y la luz de la luna apenas lograba filtrarse entre ellas.Dentro de la sala médica...Las luces blancas iluminaban el cuerpo inmóvil del barbudo.Su respiración seguía siendo débil.Bip...Bip...Bip...El monitor marcaba un ritmo lento.Pero estable.Las vendas cubrían gran parte de su cuerpo. Su rostro estaba pálido, marcado por la fatiga, el dolor y las cicatrices recientes. Su barba desordenada le daba un aspecto aún más desgastado, como si hubiera vivido años de sufrimiento enapenas unos meses.Uno de los médicos revisaba el suero.Otra doctora anotaba datos en una hoja.Todo parecía tranquilo.Pero entonces...Los dedos del barbudo se movieron.Levemente.Casi imperceptible.La doctora levantó l
Última atualização : 2026-07-24 Ler mais