Liberación en el asiento traseroPensé en ella mientras me masturbaba en el asiento trasero.La camioneta estaba estacionada en lo profundo del garaje, con sombras por todos lados. Me había subido atrás, el corazón latiendo fuerte, la polla ya palpitando tan duro que dolía. Me bajé la cremallera de los jeans y la saqué, gruesa y pesada en mi mano. El precum goteaba por todas partes. Dos años sin un coño de verdad, y ahora Anna me tenía así: desesperado, escondiéndome en mi propio garaje como un pervertido. Pero no podía parar. La imagen de ella durmiendo sin sujetador, esos pezones duros asomando a través del camisón fino, estaba quemada en mi cerebro.Envolví el puño alrededor del tronco y empecé a masturbarme despacio, con los ojos cerrados. En mi mente volví directo arriba, a su habitación.Anna estaba despierta esta vez, sentada al borde de su vieja cama, mirándome con esos ojos grandes. “Daddy Zane”, susurró, la voz toda dulce y necesitada. Me acerqué y le bajé el camisón con rud
Last Updated : 2026-07-26 Read more