El eco de la detonación de la bala de calibre nueve milímetros resulta ensordecedor, rebotando con violencia contra las paredes de madera de la casa. Un fino humo con olor a pólvora flota velozmente en el aire enpenumbrado.Mateo se queda inmóvil, paralizado. Su rostro, pegado al suelo, se vuelve lívido de golpe. Cierra los ojos con fuerza, sintiendo la helada ráfaga que le recorre la oreja. La bala ha pasado a escasos milímetros de su sien, incrustándose profundamente en la madera, justo al lado de su cabeza.Finas esquirlas de madera vuelan por el aire, adhiriéndose a las mejillas de Mateo, húmedas por un sudor frío. La respiración se le atascado en la garganta y cada músculo de su cuerpo se congela al instante.—¡¡MATEO!! —grita Isabella con histeria. Cierra los ojos con fuerza mientras su cuerpo tiembla violentamente entre los brazos de Liam, imaginando que un charco de sangre ya ha empapado el suelo.Liam permanece erguido, sin parpadear un solo segundo. El cañón de su pistola, d
Última actualización : 2026-09-22 Leer más