—¡Sangre... es sangre! —gritó Liam histérico, con la voz quebrada atravesando las paredes de la silenciosa habitación de la suite.Liam tomó de inmediato la gruesa manta que estaba al pie de la cama y envolvió con movimientos apresurados y desordenados el cuerpo de Isabella, que yacía completamente débil. Sus dedos, que temblaban violentamente, se posaron sobre el cuello de Isabella para buscar el pulso de su esposa, que se sentía cada vez más débil, tenue y casi imperceptible.—¡Abran la puerta! ¡Preparen el auto ahora! —gritó Liam a sus guardaespaldas, que permanecían vigilando fuera de la habitación.Sin preocuparse por su aspecto desaliñado y con la camisa aún sin abotonar, Liam tomó el cuerpo de Isabella entre sus brazos. Corrió por el pasillo del hotel, atravesó el vestíbulo desierto y subió de un salto al asiento trasero de la SUV, cuya puerta ya había sido abierta de par en par por uno de los guardaespaldas.—¡Al hospital más cercano! ¡Rápido, arranca! —ordenó Liam mientras go
Última actualización : 2026-09-23 Leer más