¡No puedo creer que haya elegido un camisón como ese! ¡Qué pervertido! maldijo Isabella para sus adentros. Aún sentía el rostro ardiendo mientras apretaba con fuerza el borde de la prenda que sostenía entre las manos.—Señorita, con su permiso, debo irme a la oficina. Como el señor Liam dejó de lado su trabajo ayer y hoy, me toca quedarme hasta tarde para cubrir todo lo pendiente —se despidió Juan mientras se daba la vuelta, dispuesto a marcharse.—¡Espera, Juan!Los pasos de Juan se detuvieron al escuchar la voz de Isabella, que lo observaba con el ceño fruncido.—¿Acaso Liam no terminó todo su trabajo? Dijo que anoche se quedó trabajando hasta tarde, ¿no? —preguntó.Juan soltó un largo suspiro y negó lentamente con la cabeza.—¿Quién le dijo eso? Desde que usted firmó ese contrato, toda la atención del señor Liam se ha centrado en los preparativos de la boda. Pensé que, al tratarse de un matrimonio por contrato, no le daría demasiada importancia. Pero resulta que... quiere que todo
Última actualización : 2026-07-27 Leer más