—Oh, de acuerdo. Si eso es lo que desea, podemos organizarlo sin ningún problema —respondió de inmediato el profesor Carlos, asintiendo varias veces.Una leve sonrisa se dibujó en los labios de Liam. Parecía amable por fuera, pero ocultaba una intención que nadie más podía percibir.—Gracias, profesor. Mateo es amigo de la infancia de mi esposa. Solo espero poder conocerlo mejor e interactuar más con él.Al segundo siguiente, Liam inclinó lentamente la cabeza y dirigió la mirada hacia el rostro de Isabella, que permanecía rígido. Extendió la mano y tomó los dedos de ella, que descansaban fríos sobre su muslo.Los sujetó con firmeza, lo suficiente para que Isabella sintiera la presión de cada uno de sus dedos.—¿Verdad, cariño? —preguntó Liam con suavidad, aunque su tono encerraba una clara afirmación.Isabella sintió que los nudillos casi le dolían bajo aquella firme caricia. Tenía la garganta cerrada, pero aun así obligó a las comisuras de sus labios a formar una sonrisa tenue, increí
Última actualización : 2026-08-01 Leer más