Los cristales del sedante se disolvieron al instante en el líquido ámbar.Se giró con una sonrisa tibia y le entregó el vaso de cristal a Fiorella.— Por los viejos tiempos... y por tu perdón — dijo Gabriella, alzando su vaso en el aire, como si hiciera un brindis.Fiorella miró el vaso.No había nada extraño.Sintiéndose agotada por la tensión y el calor sofocante del viaje, y confiando en que se trataba de una simple infusión natural sin licor que no pondría en riesgo a su bebé, se llevó el vaso a los labios.Dio solo dos sorbos largos. El líquido estaba frío y delicioso.— Gracias, Gabriella — dijo Fiorella, dejando el vaso sobre la mesita — Ahora, por favor, dime si has visto a la asistente del notario. La nota decía que estaría por aquí...— La asistente no vendrá, Fiorella — escuchó una voz varonil y helada resonar a sus espaldas.Fiorella se giró bruscamente. Dominic Sforza caminaba desde las sombras del pasillo, vistiendo un impecable esmoquin negro y luciendo una sonrisa triu
Última actualización : 2026-07-29 Leer más