El sol de Sicilia despuntaba sobre los olivares de la Finca Villa Rosato, pintando el horizonte de dorado y púrpura, pero para Fiorella la luz no traía calidez, solo la dolorosa certeza de estar despierta en medio de una pesadilla.La habitación principal de la residencia, de techos altos y vigas de roble, olía a alcohol antiséptico y lavanda fresca.El doctor Messina, un hombre de sienes plateadas y mirada severa que había atendido a la familia Russo por décadas, guardó el ecógrafo portátil en su maletín de cuero.— El latido es rítmico, Señora Russo, pero la amenaza de aborto es real — declaró el médico, limpiándose las manos con un pañuelo impecable mientras miraba fijamente a Giovanni, quien permanecía al pie de la cama como un guardián de piedra — El químico que ingirió en esa sobredosis, afortunadamente, fue expulsado en su mayoría gracias al vómito inicial, pero las contracciones uterinas persisten por el pico de cortisol. Su cuerpo está reaccionando al trauma emocional.Fiorel
Última actualización : 2026-07-29 Leer más