Un imperio emocional que él mismo, con sus dudas, sus celos y la sombra de Bianca, había terminado de construir para su enemigo.Un impulso irracional y suicida nació en el pecho de Valerio. Dio un paso fuera de la sombra del árbol, dispuesto a cruzar el pasillo de tierra, a gritar el nombre de Fiorella, a romper esa estampa perfecta que le destrozaba el corazón.El chasquido de una rama seca bajo sus zapatos rompió el murmullo de la lluvia.Al instante, la cabeza de Giovanni Russo se giró hacia la penumbra de los cipreses.A pesar de la distancia y de la cortina de agua, los ojos oscuros de Gio se clavaron con la precisión de un halcón sobre la figura de Valerio.Giovanni no se movió.No levantó la voz ni alteró el abrazo protector con el que sostenía a Fiorella, quien continuaba con el rostro oculto en su pecho, ajena a la presencia del intruso.
Última actualización : 2026-08-07 Leer más