Mariza se mostró visiblemente desconcertada.—¿Cómo que no hace falta que se case? ¡Por favor, no compliques las cosas!—¿Que no complique las cosas? —La anciana señaló a su hija con el dedo, conteniendo apenas la indignación—. ¿Qué crees tú que es tu hija? ¿Una herramienta para consolidar tu posición?La discusión atrajo la atención del personal del centro, que se acercó preocupado.—Señora... debería retirarse. Mire en qué estado ha dejado a doña María. Si le ocurre algo, usted será la responsable.Otros residentes, que se habían detenido a observar, no tardaron en manifestarse:—¡Qué escándalo! Doña María lleva años aquí sin causar jamás una molestia, y su nieta siempre la ha cuidado con esmero. ¿Esta mujer aparece por primera vez y arma un alboroto así? ¡Que se vaya! Si la anciana enferma por su culpa, no tendría con qué pagarlo.Acosada por todas partes, Mariza no tuvo más remedio que marcharse.Sara, con manos cuidadosas, separó los medicamentos de su abuela.—Abuela... tómate e
Última actualización : 2026-08-21 Leer más