Emma Maldita sea. Estuvo cerca. Cuando mi madre se queda en el umbral, veo un destello de sospecha en sus ojos, agudo y penetrante. Pero yo ya estoy tirada en el suelo, con una mano agarrando mi tobillo y el rostro contraído por un falso dolor. La bolsa de comida para llevar yace olvidada a mi lado, con su contenido esparcido como prueba de mi torpeza. Knox se recupera rápidamente. Cae de rodillas, desliza sus brazos por debajo de mí y me levanta con un toque cauteloso que sobre mi piel no se siente para nada inocente. —Mamá —grito, con la voz quebrándose lo suficiente como para fingir que estoy a punto de derrumbarme. Finjo sentir dolor, haciendo una mueca. En cuanto me ve cojear, se abalanza sobre mí, dejando caer su bolso al hombro. «Oh, Emma, ¿te has hecho daño?
Last Updated : 2026-09-18 Read more