TERA—Arregla. Mi. Vestido —repetí, cada palabra cortante, controlada, la paciencia colgando de un hilo.Dante no se movió.Ni siquiera un tic.En cambio, esa sonrisa de suficiencia tan exasperante se le quedó en los labios, la mirada fija en la mía como si tuviera todo el tiempo del mundo mientras yo me quedaba ahí, mitad expuesta, furiosa, y completamente a su merced.—Eres persistente —dijo con suavidad, ladeando la cabeza como si me estudiara—. Eso te lo concedo.Los dedos se me cerraron en puños a los costados.—Y tú eres insoportable. Arréglalo.Tarareó suavemente, dando un paso lento hacia atrás en vez de adelante, las manos metiéndosele a los bolsillos como si esto no fuera más que una charla casual.—Se te olvida algo.Los ojos se me entrecerraron.—¿Qué?—La palabra mágica.Por un segundo, solo me quedé mirándolo fijo.Luego solté una risa seca, incrédula.—No puedes estar hablando en serio.—Ay, hablo muy en serio —respondió, el tono suave, completamente impasible—. Quieres
Última actualización : 2026-09-10 Leer más