MATTEO—Quédate quieta, bebé, te prometo que ya casi termino... —Dijo Isadora en tono juguetón, mientras sus manos me recorrían el cabello, recogiéndolo en un moño, o una trenza, o...Siendo sincero, no tenía ni idea de qué estaba haciendo.Sin embargo, la determinación en sus ojos me hizo preguntarme si de verdad quedaría bien.—Cariño, ya llevamos...—Sí, sí, ya sé, pero quédate quieta. —Me cortó de golpe, riéndose.—Hemos estado en la cama desde la mañana, y la verdad tengo hambre. Vamos a hacer el desayuno. —La convencí, esforzándome por hacerla entrar en razón con palabras. Sin embargo, ella se veía más decidida a seguir con lo que estaba haciendo.Mi dulce angelito.En ese segundo, la volteé, y un gritito agudo, seguido de risas, se le escapó de los labios.—¡Ahhh! Jajajaja... —Rio, ahora tendida debajo de mí.Esto era la vida.La que siempre había soñado, la que había anhelado durante los últimos cinco años, y ahora, por fin, la tenía frente a mí. Todos esos años que tuve que a
Última actualización : 2026-07-26 Leer más