La luz de la mañana entraba suavemente a través de los altos ventanales de la mansión Tremont.Aquella mañana, el ambiente se sentía… vivo.Las voces de la familia se mezclaban unas con otras.Las risas llenaban el comedor.Era algo poco común.Dreston estaba sentado en la cabecera de la mesa, vestido con una sencilla camisa oscura y las mangas ligeramente remangadas por encima de las muñecas.Los débiles moretones de su rostro casi habían desaparecido, dejando al descubierto otra vez la familiar definición de sus facciones.Por fuera, volvía a parecer él mismo.Pero por dentro…Todo seguía disperso.Al otro lado de la mesa, Jessica se inclinó hacia delante con los ojos brillando de picardía.—Te juro que eras el niño más problemático de esta casa —dijo, señalándolo con el tenedor—. Un desastre andante.Dreston levantó una ceja, divertido.—Eso es un poco exagerado, ¿no crees?—¿Exagerado? —intervino Sheila entre risas—. ¿Recuerdas el día que dijiste que querías “probar algo” en el ja
Last Updated : 2026-09-28 Read more