Sin decir nada, Sophia entró en el coche en la parte trasera y cerró la puerta. Durante el trayecto, mantuvo la mirada en la ventana, pero no prestaba atención a nada. Solo podía pensar si esa era la decisión correcta. Minutos después, el coche se detuvo frente a un edificio alto y discreto. Todo allí parecía demasiado alejado de su realidad. —Acompáñame. —dijo Richard, bajando ya del coche. Sophia lo siguió. El vestíbulo era amplio, silencioso, organizado, nadie se miraba. En el ascensor, el silencio continuó. Cuando las puertas se abrieron, Richard salió primero, atravesó el pasillo y se detuvo frente a una puerta ya sin llave. —Entra. El apartamento era grande, organizado, con muebles claros y modernos, todo sin excesos. Sophia apenas tuvo tiempo de observar, había un hombre cerca de la ventana, de espaldas, hablando por teléfono. Cuando notó su presencia, terminó la llamada y se giró. Sophia lo reconoció en el instante en que sus ojos se posaron en él. Danilo fue la persona
Última actualización : 2026-10-01 Leer más