Pasaron meses, pero para Alan el tiempo no trajo alivio; trajo claridad, y la claridad fue aún más cruel. La rutina volvió, los compromisos continuaron, el hospital seguía exigiendo decisiones rápidas y precisión, pero nada de eso bastaba para ocupar el espacio que quedó cuando se dio cuenta de que ya no formaba parte de la vida de Lívia. Se había acostumbrado a verla en las reuniones entre amigos en común, y solo cuando ya no tuvo eso la ficha cayó de verdad. Ya no se trataba de orgullo, ni de quién tenía razón. Se trataba de ausencia. Cambió, no de una forma visible para todos, pero perceptible para quien realmente lo conocía. Hablaba menos, salía menos, evitaba cualquier tema que involucrara el pasado. Y, sobre todo, dejó de fingir que no le importaba. Marcelo y Milena lo notaron, pero, a diferencia de Marcelo, que todavía intentaba mantener cierto equilibrio, Milena no cedía ni un centímetro cuando el tema era Lívia. Sabía exactamente dónde estaba la amiga, seguía de cerca
Last Updated : 2026-09-28 Read more