El recuerdo se disolvió cuando el teléfono sobre el escritorio vibró.Nikolai abrió los ojos, todavía con la mandíbula tensa y contestó en silencio.—Ya dejó Rusia —informó Lavrenti, uno de sus hombres—. Vuelo privado, destino confirmado, va hacia Suecia. Viaja con cuatro de sus hombres de confianza.Nikolai se puso de pie y caminó hasta el ventanal.—¿Quién más lo sabe?—De momento, nadie relevante. Valerik la despidió personalmente, parecía tenso.Una media sonrisa apenas visible se dibujó en los labios de Nikolai.—Claro que lo estaba.—¿Órdenes?Nikolai permaneció en silencio varios segundos, mirando su propio reflejo en el cristal.Su cabello platinado, ojos azul grisáceo, la misma cara que Anastasya había descartado años atrás en aquella reunión y que ahora conocía demasiado bien, no por la penumbra de un reservado, sino porque poco a poco él se había acercado a ella en ese mes.Caminó de vuelta al escritorio viendo la renuncia que le había dado a su padre.—Déjenla llegar —dijo
Última actualización : 2026-08-30 Leer más