Devora no había dormido demasiado aquella noche.Cuando abrió los ojos, la penumbra de la habitación aún olía al sudor de ambos, a perfume costoso y al rastro inconfundible del sexo instintivo que habían compartido de madrugada. Salvatore Vitale ya estaba despierto. Permanecía sentado al borde de la cama, completamente desnudo de la cintura para abajo, con la camisa blanca puesta pero totalmente desabrochada, dejando al descubierto su pecho ancho y canoso. Revisaba varios mensajes en su teléfono como si haberla poseído con tanta ferocidad unas horas antes no cambiara absolutamente nada de lo que ocurriría dentro de dos noches.Devora se incorporó despacio, dejando que la sábana de seda se deslizara lentamente por su cuerpo hasta quedar acumulada en su cadera.Estaba completamente desnuda.El aire frío de la habitación le erizó la piel de inmediato. Sus pechos quedaron expuestos a la luz tenue. Los pezones, aún sensibles por los mordiscos y la boca de Salvatore durante la noche, se end
Última actualización : 2026-09-21 Leer más